sábado, 15 de noviembre de 2014

A VOLAR EL AEROPUERTO - 161114

A VOLAR EL AEROPUERTO
Por Germán Alberto Bahamon Jarmillo

Sacar el aeropuerto de Neiva, será un propósito de nuestra gerencia. Sé que vamos a invertir en el futuro inmediato algo más de 30 millones de dólares en la corrección de algunas deficiencias actuales a través un concesionario. Eso no puede ser camisa de once varas que impida pensar en: una verdadera renovación urbana, la apertura de canales internacionales para turismo y comercio y lo más importante un espacio que brinde bienestar social a los neivanos.

El aeropuerto Benito Salas hoy ocupa 70 valiosas hectáreas en medio de tres comunas muy importantes de Neiva como lo son la 1, 2 y 9, en donde viven más de 25,000 familias. El solo hecho de pensar en la eliminación de una barrera física de tal envergadura, permitiría la re-densificación de las comunas existentes que hoy tienen enormes restricciones debido a las limitaciones que la aeronáutica impone para construir en altura. Abre las puertas para la creación de los vasos comunicantes entre estas tres comunas, mejorando la movilidad de sus habitantes. Y elimina de un tajo la molestia enorme que significa la ruidosidad que el despegue y aterrizaje de aviones bimotor generan. Una zona residencial no debería pasar de los 50 decibeles y un motor de estos atormenta a niños y ancianos con más de 100 db varias veces al dia.

De las 70 hectáreas, se destinarían un 30% del espacio para ser comercializado con fines de expansión urbana y el resto, algo más de 50 hectáreas se entregarían a la ciudad como un megaparque publico que permitirá que los neivanos tengamos una renovación urbana y verde. La recuperación del mejor espacio público le cambiará la cara  a esta ciudad. A esto deben secundarlo, políticas públicas que direccionen el aprovechamiento de las zonas aledañas al megaparque, creando el mejor sitio de la ciudad. Las grandes ciudades del mundo, destinan generosos espacios para que sus ciudadanos tengan acceso a sitios de esparcimiento, que además mejoren el microclima de la ciudad y actúen como pulmón de las mismas. Nueva York tiene en su parque central 341 hectáreas de naturaleza, Londres tiene el Hyde Park con 250 hectáreas de verde, Ciudad de México en su parque Chapultepec ofrece 800 hectáreas de bosque en el medio de la ciudad más poblada de América, y para no ir más lejos Bogotá tiene en el Simón Bolívar 113 hectáreas de prados, árboles y lagos para los Bogotanos.

Desde el punto de vista técnico y de eficiencia, lo números soportan la tarea. El tráfico aéreo de Colombia crece al 6% según Aerocivil a Agosto del 2014. Pereira crece 14,2%, Montería un 8,6%, Armenia 14,6% y Villavicencio crece un extraordinario 25%. En contraposición Neiva es de las 9 ciudades que decrecen, la capital del Huila decrece su tráfico aéreo en un 4,8%. Para hacer más acida la comparación, Armenia y Pereira ya tienen más de un 7% de su tráfico de pasajeros aéreo proveniente del exterior y Montería acaba de recibir el aval para recibir vuelos internacionales. La mayoría de los aeropuertos de estas ciudades grandes e intermedias están a la afueras de la ciudad. Así que si de verdad queremos incrustar a nuestra ciudad en el contexto mundial, no podemos seguir con una pista de menos de 2km de longitud y esta debe estar fuera de la ciudad. Alguna vez entendí se habló de El Juncal como el sitio ideal, pero eso le corresponderá a la Aerocivil. Lo único cierto es que para mejorar nuestra competitividad, crear bienestar social, renovación urbana y abrir las puertas al mundo debemos mandar a Volar el Aeropuerto de Neiva.

sábado, 8 de noviembre de 2014

EL CAMBIO ESTÁ EN LA EJECUCIÓN - 091114

EL CAMBIO ESTÁ EN LA EJECUCIÓN
Por German Alberto Bahamon Jaramillo

Las ciudades que hoy se muestran como modelos latinoamericanos de cambio han podido dar el salto de la infecunda formulación de ideas, a la planeación por objetivos y la ejecución en tiempo. En la cultura japonesa se castiga la “parálisis por análisis”, una cómoda manera de evitar el momento de la acción, que identifican como un rasgo generalizado en los charlatanes de occidente. Hablamos mucho y ejecutamos poco, según la percepción de los ojirasgados del primer mundo. Una característica de esa cultura milenaria del imperio japonés es la correcta ejecución de las tareas encomendadas, de manera sistemática y sin descanso. Si algo está bien, no se detienen a pensar como cambiarlo, sino como hacerlo mejor cada vez.

Inicio con esta reflexión del modelo gerencial de oriente, para hacer un símil con la administración pública a nivel regional. Algunos casos de éxito que he tenido la fortuna de conocer, han tenido características que describí atrás. Guayaquil ciudad en la que viví por dos años, es un fenómeno del desarrollo urbano. Pasó de ser una ciudad maloliente y desordenada, asentada a orillas del Rio Guayas al cual le daba su espalda permitiendo que sus riveras fueran expendio de drogas, basurero municipal y dormitorio de indigentes, a ser una ciudad ejemplo de renovación urbana y cultura ciudadana. Construyó en su rio un Malecón de 2,3 kmts que invita a la inclusión social con zonas de esparcimiento, comercio, cine, arte, turismo e historia. Esta inversión en cemento se acompañó de políticas públicas que llamaban a la transformación urbana de las zonas aledañas, desplazando los burdeles y los talleres metalmecánicos, para darle paso a edificios de oficinas, hoteles y comercio. El malecón solo fue el inicio de enormes cambios: megacolegios, mejores andenes para la gente en un centro ampliado, mejoramiento de la infraestructura vial con túneles e intercambiadores viales que minimizan tiempos favoreciendo el transporte público. Y no se quedaron allí, en 2006 presencié la inauguración de su moderno aeropuerto y hoy ya tienen planes de sacarlo de la ciudad para tener uno aún mejor que les dé mayor acceso internacional.

Ciudad de Panamá, en donde tuve la suerte de vivir, es otro ejemplo. Su desarrollo en los últimos 10 años es brutal por decir lo menos. Tuvieron la osadía de “comerse” espacio del mar, para desarrollar una autopista costera a 8 carriles que desembotelló el tráfico vehicular. Esta cinta costera no solo es amigable con los carros, contiene en toda su longitud ciclorutas, canchas múltiples, parques para niños, espacios de cultura y comercio que han cambiado el polo de esta ciudad portuaria. En 2010 salimos de esta ciudad y estaban diseñando un metro subterráneo. Hoy ese metro ya es un hecho y Bogotá lleva 50 años rediseñando el suyo.


Vengo de conocer el modelo de Montería que merecerá más de un artículo. Conociendo la experiencia de la capital de Córdoba, reafirmo mi tesis de gestión y ejecución como premisas fundamentales para lograr el cambio. El rio como eje central de desarrollo y la gente como único objetivo. Su Alcalde que viene del sector privado, lidera el cambio iniciado en administración pasada, imprimiendo ahora indicadores de gestión para medir sus objetivos. No en vano ha sido reconocido como el mejor alcalde de Colombia y nominado como uno de los mejores del mundo. Su gestión ante organismos nacionales y multilaterales, ha hecho que los sueños de ciudad se vean reflejados en bienestar social y desarrollo urbano. Neiva merece la oportunidad de lograr este cambio. Nuestro equipo trabaja de manera responsable y profesional, construyendo en conjunto con la ciudadanía ese anhelado objetivo. No solo propuestas, ofrecemos ejecución.

sábado, 1 de noviembre de 2014

NEIVA A 50 AÑOS - 021114

NEIVA A 50 AÑOS
Por German Alberto Bahamon Jaramillo

Está naciendo una iniciativa ciudadana que tiene mucho de corresponsabilidad, entendiendo este término como la responsabilidad compartida de un grupo de individuos de una o varias generaciones a quienes nos une un compromiso (obligación) de participar en la construcción de nuestra sociedad. La iniciativa nace de un sentimiento genuino de servicio a la comunidad que nos vio nacer. En mi caso en particular he decidido levantar la mano y poner mi hoja de vida a consideración de mis conciudadanos, desprovisto de individualismo, para convocar un ejercicio colectivo en el diseño de una Neiva que se proyecte a 50 años.

Solo el hecho de pensar que dentro de 20 años, nuestra ciudad pueda tener el doble de la población, hace que hoy debamos acudir a la palabra planeación; en el entendido de que las ciudades deben tener un modelo de expansión que se comunique con la renovación urbana y se ejecute en tiempo. Una visión integral de ciudad, que debe dejar el menor espacio de maniobra a la improvisación: ventana a la corrupción.

Planear una ciudad no solo tiene que ver con la infraestructura (acueducto, alcantarillado, vías, etc), o los suelos disponibles; por demás importante. Tiene mucho que ver con la competitividad, que se desprende del rol que nuestra ciudad decida asumir en una red de ciudades, en una región y en un mundo globalizado. La generación de políticas públicas que acompañen esta decisión debe tener como fin, la empleabilidad. El trabajo formal es un derecho fundamental de las personas, lo que hagan con su trabajo afecta directamente sus valores, la concepción de si mismos y su orientación hacia el mundo que los rodea. Es por eso que la empleabilidad como objetivo, se traduce casi que de manera inmediata en cultura ciudadana y bienestar social.

Una Neiva competitiva necesita de un sistema de salud digno, no solo con más y mejores establecimientos de atención sino con un debido programa de prevención; con educación de calidad para nuestros hijos, que asuma el bilingüismo como una competencia básica para las próximas generaciones y acompañe a la universidad en la preparación del profesional que necesita nuestra ciudad-región. Una ciudad segura, que respete a la autoridad y más importante que respete los derechos de las personas. Una ciudad que premie el emprendimiento, la iniciativa y la creatividad. La libertad y la movilidad. Una Neiva nodal que de una vez por todas tome provecho de su ubicación geográfica para comunicar Colombia con el sur del continente. Ciudad amigable con el medio ambiente y ecosustentable.


En este espacio que La Nación amablemente me brinda, pretendo compartir la visión de ciudad que venimos construyendo, y desarrollaré los puntos atrás mencionados, que serán sustento de la propuesta de Gerencia Publica con la cual queremos seducir a los neivanos. Seguiremos caminando la ciudad, dialogando con las comunidades, conversando con los gremios, los empresarios y la universidad. Con el propósito de que este plan de Neiva a 50 años lo diseñemos en conjunto y con la firme ambición de incrustarnos ya y de una vez por todas en el contexto global.  Neiva competitiva y tenaz!

miércoles, 29 de enero de 2014

TITO CORREA - 310114

Tito Correa
Por Germán Alberto Bahamón

La moda y la desocupación hacen del mundo aún más difícil de entender. Hace poco un artículo en la revista SEMANA desencadenó la envidia de muchos Colombianos por los logros del vecino país del Ecuador en términos de infraestructura. La desinformación o la información fragmentada hacen que estos temas se pongan de moda, y se termine en reuniones sociales por adular a un dictadorzuelo.

La dictadura nació en la antigua Roma, era el gobierno extraordinario que le confería a una persona, el dictador, una autoridad suprema en los momentos difíciles, especialmente en los casos de guerra; la dictadura nació, al parecer a propuesta de Tito Larcio, quien fue además el primero en ejercer el cargo. El dictador era nombrado por uno de los cónsules en virtud de una orden del Senado que tenía la potestad de determinar cuando era necesario el nombramiento y quién debía ocupar el cargo.

Yo tuve la suerte de vivir en ése gran país y no recuerdo ni guerra, ni cónsules, ni nada de esto en el Ecuador del 2007 cuando este señor llegó a la presidencia. Pero, es verdad, una vez más el pueblo cansado de la corrupción de los partidos tradicionales, ungió al “elegido”, quien hoy se siente Dios.

 Colombia se dispone a invertir la suma de 40 billones de pesos en infraestructura, una cuantia sin precedentes en la historia y que pretende desatrasar el cuaderno que recibimos de Andrés Uriel. Pero Ecuador ha invertido en los últimos tres años, 6 veces más y es evidente además de innegable el avance en vías que los ecuatorianos tienen hoy por hoy.

La gran pregunta es filosófica, el fin justica los medios?  Desde mi óptica lo que existe en Ecuador no es ni más ni menos que una dictadura, que coarta las libertades de expresión, que restringe el desarrollo empresarial, que incita al comercio del mercado gris buscando maquillar la balanza comercial. Todo esto es parte del nuevo mecanismo de dictadura del siglo XXI, que al parecer tiene a latinoamerica como su mejor exponente. Son dictadores plebiscitarios, pues se hacen elegir, cambian la constitución, usan la corrupción y se atornillan al poder. Unos donan casas, mejoran salud con cubanos, cambian articulitos, crean milicias organizadas por el mismo gobierno ó tapan la realidad con cemento. Pero todos tiene en común lo que el Diario El Universo de Guayaquil, perseguido por Rafael Correa y multado con 40 millones de dólares perfectamente describió en su editorial: “Existen diversas maneras de contrastar si existe democracia en un país. La más infalible es verificar si allí el gobernante se sujeta a las críticas públicas -aunque vehementes o injustas- sin que el autor sea castigado por expresarlas.”


La única manera de protegerse de estos tiranos, es manteniendo el libre ejercicio de la libertad de expresión. Las sociedades civiles poco complejas, débiles y desinformadas, son el caldo de cultivo. Es bueno saber que en Colombia solo 12 senadores serán de este tipo de corrientes que siguen al semidios. Sin embargo en medio de la tolerancia de una democracia, no discriminamos, les daremos la bienvenida y les permitiremos predicar desde el pulpito.  

jueves, 16 de enero de 2014

EL SALÓN DE LA JUSTICIA - 170114

El Salón de la Justicia
Por Germán Alberto Bahamón J

La justicia se ha convertido en uno de los síntomas más claros de las debilidades de la democracia Colombiana. Los nombramientos del poder judicial, las actitudes de la fiscalía, los excesos de la procuraduría en casos muy significativos, las decisiones de la contraloría y la indignación que promueven ciertas sentencias, apuntan a una enfermedad crónica: Los intereses del poder obstaculizan la objetividad y la libertad en la aplicación de las leyes. Hay leyes?

Al calor de los escándalos diarios que afloran en la prensa: Caso Colmenares, Cajanal de Hernán, la zona franca de los hijos de Uribe, el juez Armenta en el caso Petro con esposa trabajando en el distrito, el caso Interbolsa con el Dr Jaramillo lleno de beneficios (y plata), el caso de Julian Azuero cerebro huilense repatriado y que por negligencia de una ministra no puede ejercer en Colombia, entre otros; debería abrirse un debate profundo sobre la independencia judicial y de nuevo la objetividad en la aplicación de la justicia. No se trata sólo de valorar las situaciones de cada coyuntura, sino también de hacer un diagnóstico a largo plazo y apostar por una regeneración verdadera. La verdadera reforma a la justicia, que corrió con mala suerte, cuando el otrora promisorio Simón dijo no haber leído el texto y por consecuencia se cayó estrepitosamente (que suerte!).

Las preguntas se dirigen directo al corazón de la justicia democrática, a sus exigencias y sus posibles limitaciones. Si aceptamos que el Estado democrático es al mismo tiempo un espacio de derechos y responsabilidades, no podemos contentarnos con las críticas abstractas al sistema. La complicidad de cada institución, de cada partido político y de cada persona adquiere una importancia decisiva.

La justicia en Colombia, es acomodaticia. Aquí parece que los abogados de acuerdo al poder económico y/o poder político de su defendido, teledirigen el pensamiento de los jueces en contra de la jurisprudencia y las leyes. Un ex fiscal general de la nación, que usó en su momento psíquicos (nombre dado a los brujos modernos) para ayudar a investigar y acusar a los presuntos responsables de delitos; que además se pre$ta para defender lo indefendible en el caso Colmenares y también funge de defensor de Petro es un claro ejemplo de lo que de aquí sucede, y lo que a los de abajo nos espera, como simples ciudadanos de a pie.

La cerecita de la vergüenza es el capítulo Petro, en donde todos los poderes toman partido al vaivén de la conveniencia política de su extracción o del cheque bancario.  En este caso, siempre he opinado que habría sido más provechoso para la democracia haber dejado que el bogotano asumiera el dolor completo, sin importar que solo 3 de cada 10 bogotanos fueran responsables de tamaña estupidez. Pero, asi, saboreando las hieles de la amarga decisión se aprendería a no volverlo a hacer; como quien se quema con el chocolate no querrá volverlo a probar.  Pero aquí estamos evitando que el proceso de aprendizaje ocurra, y le estamos dando plaza a un populista que sin importar el maltrato del lenguaje castellano, lo único que tiene es verbo. Parafraseando a su mejor amigo, debemos repetir hasta la saciedad que “un déspota de izquierda, por ser de izquierda, no deja de ser déspota”.


Hoy Uribe y Petro, uno por haber sido 8 años presidente y el otro por la sentencia de 15 años de inhabilidad por sus basuras (cagadas), están en la búsqueda megáfono en mano de sus Gemelos Fantasticos. Y nosotros esperando bajo la lluvia, que de verdad exista un Salón de la Justicia. 

miércoles, 8 de enero de 2014

A PROPÓSITO DE SINGAPUR - 100114

A Propósito de Singapur
Por German Alberto Bahamón

En la internet las noticias se pueden convertir en un fenómeno viral que no tiene precedentes. Un escrito puede ser leído, no importa las bases ni las fuentes, por millares de quienes surfeamos a diario por el ciberespacio. En los últimos días, ha llamado fuertemente la atención un artículo hablando del fenómeno Singapur. El escritor de este artículo publicado en marzo del 2013, es un misionero cristiano, de origen cubano y exiliado en Honduras. Y en pocas palabras “describe” el milagro del desarrollo de Singapur basado en el orden y la mano dura que el gobierno de ese país instauró hace 12 años. Que según cuenta el “misionero cubano” era un país inviable debido a la anarquía. Según él, un gobierno de represión, que instauró la pena de muerte, y en su defecto el trabajo forzado como penas a muchos delitos, la primera bajo el mecanismo de la horca pública, se desliza de manera poco responsable en su escrito como la razón fundamental del cambio en el desarrollo de la economía de la isla. Y no, la cercanía con Indonesia, Malasia, India y China, más la suerte de ser un puerto de habla inglesa al haber sido colonia de Gran Bretaña. No se como que ese pequeño país, que ha tenido desde 1959 sólo tres primeros ministros como jefes absolutos: el padre por 30 años, un súbdito por 10 y el hijo en los últimos 12, con sonados escándalos sobre el abuso de poder, corrupción y nepotismo, termina siendo un rol a seguir. Ni por mucha plata un mafioso será mi modelo a seguir.

La desinformación y la falta de argumentación nos hacen proclives a asumir como verdades cualquier disparate que un desocupado como yo escriba.

Mi visión es contraria a la del misionero pues por principios no estaré de acuerdo nunca con la pena de muerte, bajo ninguna circunstancia. Y menos para soportar el crecimiento económico. Nada más banal. Chile sin necesidad de esas medidas y luego de salir de un grisáceo dominio dictatorial, creció a una tasa del 7,1% promedio anual desde el 90 al 98, y recientemente a un 5,9% en el periodo de 2009-2013. Notable. Y muestra de ello lo vemos en cada establecimiento comercial de Colombia. La inversión chilena en Colombia es sobresaliente y bienvenida.

Lo que nunca entenderán los de la ultraderecha, es que la única causa de la pobreza es la inequidad. Lo dice alguien que tiene un poquito más de credibilidad que el misionero cubano - el Nobel de economía Paul Krugman quien en su primer escrito del 2014, afirma que los Estados Unidos hoy es mucho mucho más rico de lo que era en 1964, pero esa riqueza ha dejado de beneficiar específicamente a una mitad de los americanos. Y culmina asegurando que el trabajador de salario mínimo tendrá menos y menos chance de salir de la base de la pirámide en la cual se encuentra incrustado. Esa inequidad es la amenaza del mundo actual sin lugar a dudas.


Pero entonces qué camino seguir? ¿Cuáles son los grandes retos que un país como Colombia debería abordar para crecer más y mejor? La experiencia mundial señala que son principalmente tres: (1) ahorrar más e invertir mejor en infraestructura, (2) adoptar una cultura radical en apoyo de la eficiencia y la innovación, y (3) realizar una revolución en educación. El día en el que un profesor, tenga la dignidad de un médico y un status mayor al de un político, ese día habrá futuro.

jueves, 2 de enero de 2014

PENSANDO CON EL DESEO - 030114

PENSANDO CON EL DESEO
Por Germán Alberto Bahamon

El nuevo año comienza como siempre con los firmes propósitos de mejorar. Enero es un momento para definir objetivos, pues nos permite de manera individual hacer un balance de lo hecho y lo que se dejo de hacer, para con el deseo, definir el punto al cual queremos llegar. Lo que casi siempre pasa, es que no hay plan de ruta.

Lo mismo ocurre o debería ocurrir con las ciudades, se deberían trazar planes a largo plazo, que sean refrendados anualmente, que permitan definir el punto de llegada, y aún más importante trazar qué camino tomar, qué herramientas llevar y qué tiempo se necesita. En este ejercicio epistolar, ya que escribir es más fácil, echemos un vistazo macro a Colombia.

Encontramos inmediatamente que las cargas no están balanceadas y que el país en medio de un ambiente de libre comercio exterior como el actual, tendrá que recomponer el peso de sus ciudades. En un país centralista, de puertas cerradas, era justificable que los centros industriales estuvieran en medio de sus montañas y no cerca al mar; lo cual de inmediato avizora un cambio en la balanza industrial de Colombia, pues ciudades puerto como Barranquilla le quitaran peso sin duda a ciudades como Medellín en el desarrollo industrial. Por otro lado, el pacifico en PAZ, valga la redundancia, podrá salir del olvido al cual ha sido condenado en este país. La región del pacifico en el continente es muy prospera, llena de ciudades como Panamá, Lima, San Francisco, Acapulco, y Los Ángeles entre otras que muestran la perdida de oportunidad en Colombia. Y para finalizar la región de la Orinoquia debería ampliar la frontera agrícola Colombiana con tierras menos costosas y con tecnología que permita productividad como lo ha hecho Brasil en su Amazonía.

En ese orden de ideas, Neiva debería definir su papel y construir su futuro como ciudad de servicios nodales. Si los dirigentes de la región lo permiten y lo promueven, el papel de Neiva debería ser logístico. La competitividad económica hoy no es industrial, muestra de ello es Walmart que es de las empresas más prósperas en el mundo y no manufacturan; la riqueza está en la logística; un caso de éxito es Singapur, pero requiere de otra columna. Permitir de una mejor manera el paso de los productos de Bogotá, los Llanos, el Huila, Caquetá y Putumayo hacia el pacifico de manera terrestre y y de los últimos 4 hacia el Caribe por vía fluvial es el futuro de esta ciudad-región, y el entendimiento de esto nos debe llevar a exigir a nuestros dirigentes que todos sus esfuerzos sean canalizados en este sentido. La descentralización es un fenómeno que viene, y la capital del sur de Colombia será Neiva. De allí la importancia de la doble calzada de Girardot a Pitalito, de las tres (3) vías al mar que siguen a paso tortuga, la navegabilidad del Magdalena y el desarrollo de centros de servicios logísticos para carga. Hoy llevar un contenedor de 20 pies cúbicos le cuesta a un industrial de Bogotá $2400 dólares hasta Buenaventura por la ruta de la línea (única vía al pacifico). Y llevarlo de allí a Singapur le cuesta $1800 dólares. Así que con mejores vías, servicios de hotelería, centros logísticos amplios y tecnificados, no cabe duda habría una mayor probabilidad de tener un mejor futuro para el Huila en general. 


Neiva tiene a su alcance la posibilidad de ser partícipe del surgimiento de la sociedad de las redes y el espacio de los flujos. Pensando con el deseo, deseo una Neiva nodal.