jueves, 12 de septiembre de 2013

MARCA REGISTRADA - 130913

Por Germán Alberto

MARCA REGISTRADA

El mercadeo, la mercadotecnia, o si me lo permiten y usamos un anglicismo, el marketing; son términos que se acuñan cada vez más fácil en nuestro léxico. Ojo, publicidad no es igual a mercadeo, participa solo en una parte del proceso. Mercadeo en realidad, comprende la identificación de necesidades y deseos del mercado objetivo, la evaluación del producto que tenemos o el diseño de uno nuevo, la formulación de metas, la construcción de estrategias que creen un valor superior, la ejecución de los planes para potenciar necesidades y crecer mercado (aquí participa la publicidad), la creación de relaciones con el consumidor y la retención del valor del consumidor para alcanzar beneficios.

Un error muy generalizado, es pensar que se debe hacer Mercadeo solo cuando las condiciones son adversas para la organización. Es mucho más efectivo, y tendrá mayor retorno diseñar planes de mercadeo cuando las condiciones son favorables, pues es más fácil crear clientes leales y retenerlos. Cuando hay poca competencia, cuando los mercados son monopólicos u oligopólicos, cuando la demanda es superior a la oferta o cuando existen políticas proteccionistas, se cae en el facilismo de no desarrollar estructuras de mercadeo. (Recalco la palabra proteccionista)

La Iglesia, entidades gubernamentales y muchas empresas bastante conocidas han desarrollado un mercadeo reactivo con estrategias más correctivas que preventivas y casi nunca propositivas. El resultado en casi todos estos casos es de pronóstico reservado.

Hoy en día quien no se prepara, quien no estudia su nuevo consumidor identificando sus necesidades, quien no investiga como el que más a su competencia, evalúa las fortalezas del producto que tiene en sus manos, y se propone a tomar la mayor porción del “mercado ampliado producto de la globalización”, está destinado a que le pase lo que le pasó al cultivador de sorgo, soya y algodón en nuestro país. Desaparecerá en un santiamén por falta de competitividad.

En ese mismo orden de ideas, me cuestiono si será el arroz el producto que tenemos que seguir cultivando en el Huila? Yo no tengo la respuesta, pero sin hacer el estudio correspondiente entiendo que los mercados con los cuales se han suscrito TLCs no tienen condiciones para producir eficientemente productos como el cacao, los esparragos, ají, piña golden, maracuyá, mango, limón Tahití, carne bovina, carne ovina, tilapia, café robusta, madera teca, entre otros. La pregunta: Están los gremios y los gobiernos regionales haciendo las investigaciones que nos permitan tomar decisiones certeras y en tiempo? 

Por ejemplo, si se hubiese sido juicioso en el mercadeo, se podría haber llegado a este tipo de diagnostico: La integración vertical, el cooperativismo, la creación de marca, el posicionamiento, un certificado de origen, y el desarrollo visual de una marca, su empaque y los momentos de consumo, podrían tener al Café Huila y Achiras Huila en un nivel diferente. La riqueza generada por estos dos ejemplos, me atrevo a decir está en manos de Juan Valdez, Starbucks y Productos Ramo, y no en la de nuestros campesinos y pequeños industriales.

Pero no es tiempo de recriminaciones, es hora de que esta generación deje su Marca Registrada.

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